Juego del Grifo
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¿Cómo degustar correctamente una cerveza?

Aunque usted no sea un gastrónomo devoto, puede apreciar todos los sabores de su cerveza saboreándola lentamente. Aunque el hecho de degustar requiera inevitablemente gusto, eso no conlleva a que la vista y el olfato no se beneficien de la degustación. Claro está, hay algunos pequeños trucos que hay que conocer para una correcta degustación. Los tres capítulos a continuación, le explican paso a paso, lo que usted deberá saber para saborear de la mejor forma posible su cerveza.

1. Prepararse para la degustación

a) El entorno

La degustación de una cerveza se hace en un entorno tranquilo y en un ambiente relajado. No se puede degustar una cerveza con prisas, hay que tonárselo con calma.

Evite:
  • Olores perturbadores (humo de cigarrillo, perfume, olores de cocina,…),
  • Un lugar donde sea difícil concentrarse (bar, supermercado,…).

b) El vaso

Cada tipo de cerveza tiene su tipo de vaso correspondiente. Este último permite descubrir mejor la cerveza, sus aromas, su espuma, su color, etc…

Ya que puede ser difícil tener el vaso ideal para cada tipo de cerveza, puede valer con un vaso de degustación simple. El vaso debe ser lo suficientemente grande (superior a 20 CL) para que pueda contener una cantidad de cerveza suficiente cuando se llene el vaso hasta la mitad. Debe tratarse por supuesto de una copa; ya veremos el porqué abajo.

El vaso debe está seco y limpio, con el fin de poder evaluar correctamente la espuma. Toda grasa eliminaría la espuma de la cerveza: es importante pues aclarar bien el vaso en agua fría y dejar que se seque al aire libre antes de servir la cerveza. Entre cada degustación, deberá lavar su vaso para que no queden restos de la cerveza anterior.

Evite:
  • Un vaso demasiado pequeño (inferior a 20 CL),
  • Un vaso sucio, o con restos de sabor (restos de líquido lavavajillas,…).

c) La cerveza

Hay que tener muy en cuenta el tipo de cerveza elegido, ya que es este él que nos da la información sobre la temperatura idónea para beberla y define el tipo de vaso que debe utilizarse. No todas las cervezas se beben de la misma forma (en general, la etiqueta proporciona esta información):
  • Algunas frías 5°C-6°c,
  • Otras a temperatura de bodega 10°c-15°c,
  • Algunas calientes 70°c.
Cuando se observa una cerveza, hay que fijarse en tres aspectos: la espuma ha de pegarse a las paredes del vaso, las burbujas deben ser pequeñas y regulares y, el color debe ser brillante, excepto para las cervezas de levadura, como por ejemplo la cerveza blanca.

Evite:
  • • No respetar las temperaturas idóneas: ello impediría que la cerveza revele todo su aroma.

d) Usted

Debe tomar su tiempo para una degustación con éxito. Sobre todo, evite una boca contaminada por otros sabores: falsificaran completamente los sabores de la cerveza. Antes de empezar la degustación, coma un poco de pan para limpiar la boca de cualquier sabor perturbador.

Evite:
  • Comidas con muchos condimentos antes de la degustación,
  • Alcoholes fuertes antes de la degustación,
  • Tener prisas o estar estresado.
Barrilete

2. Servir la cerveza

Abra la botella delicadamente sin agitarla. Luego agarre, con una mano, la copa por su base (ya que de lo contrario el calor de la mano influiría en el sabor de la cerveza).

Con la otra mano, eche la cerveza suavemente y aleje progresivamente la botella del vaso a medida que éste se llene para crear así un bonito cuello de espuma. El cuello deberá ser, de media, de tres a cuatro centímetros. El cuello es esencial ya que:
  • Para apreciar plenamente el aroma de una cerveza, es necesario un cuello por donde las burbujas dejarán escapar los aromas y otros perfumes que componen su conjunto,
  • El cuello protege la cerveza del aire y evita que el sabor se vea alterado por la oxidación.
Una vez el cuello de espuma se haya formado, y según el tipo de cerveza, incline el vaso para hacer subir el líquido bajo la espuma, y controlar así el grosor del cuello que debería persistir hasta el final. Llene el vaso hasta la mitad.

Evite:
  • Agitar la botella antes de abrirla,
  • Echar la cerveza en el vaso demasiado rápido,
  • Llenar más de la mitad del vaso (un vaso demasiado lleno impediría moverl correctamente la cerveza y sentir los aromas que se desprenden),
  • Mantener el vaso por otro lugar que no sea por la base (sus manos podrían calentar la cerveza),
  • Obtener una cerveza sin espuma, o con demasiada espuma.
Practique usted a tirar una cerveza con grifo gracias a nuestro juego del grifo..

3. La degustación

Existen tres etapas esenciales para la degustación de una cerveza:
  • La vista - Observar la cerveza : su color, su espuma,…
  • El olfato - Oler la cerveza para sentir el aroma que se desprende,
  • El gusto - Probar la cerveza para sentir todos los sabores. Al contrario que con el vino, es necesario tragar un trago con el fin de evaluar también el aroma.
Algunos hablarán de otra etapa, donde interviene el oído, que consistente en acercar su oído a la copa, para escuchar el burbujeo de la cerveza.

a) Observar la cerveza

La primera cosa que se distingue en una cerveza es su color. La cerveza puede ser ambarina, blanca (opaca), rubia constante, tostada, tostada rojiza, marrón constante, dorada rubia, malva ambarino, negra, anaranjada rubia, rosa ambarina, opaca tirando a rubia, rubia opaca, verde, o de color rojo vivo. El color de la cerveza no está vinculado a su calidad, sino que está ligado a las maltas, las frutas y a los jarabes colorantes que a veces se utilizan.

El siguiente paso es observar la nitidez o la claridad de la cerveza. En general una cerveza que no es nítida, sino al contrario turbia, es de mala calidad. Este criterio no se aplica a cervezas cuya peculiaridad es ser turbias, como las cervezas blancas.

La espuma debe estar formada por finas burbujas (de diámetro inferior a 1 mm). Una buena espuma ha de ser blanca, y deshacerse en dos o tres minutos. Cuando el nivel de cerveza disminuye en el vaso, la espuma se deposita sobre las paredes dejando rastros. Estos rastros son conocidos como encajes (o “lacing”). Un “lacing” homogeneo (sin grandes agujeros y regular) es un algo positivo.

b) Oler la cerveza

Ya que la cerveza contiene más de 650 compuestos aromáticos, es necesario, en primer lugar, sentirla sin remover el vaso y con el fin de determinar el olor dominante. Después se puede remover la cerveza en el vaso para liberar los aromas secundarios.

c) Probar la cerveza

En primer lugar, es necesario intentar apreciar el gusto: tome un primer trago y pasee la cerveza dentro su boca para que ésta entre en contacto con todas las regiones de su lengua. Allí “se trazan” las sensaciones que constituyen el gusto (él azucarado, él salado, el ácido, el amargo). Respire al mismo tiempo para que los aromas lleguen se aprecien más todavía. Aprecie todos los sabores que la cerveza posee.

Después, aprecie el regusto: es la percepción de gusto que persiste después de que la cerveza haya pasado por la boca. Los sabores pueden ser fuertes o suaves, persistentes o efímeros. Los sabores presentes en el regusto, pueden ser muy diferentes de los que dominan el gusto en boca.